justicia-ojo-abierto

En los últimos días ha habido un cierto revuelo a raiz de la sentencia del Tribunal Supremo que anula los conciertos a los centros de Educación Diferenciada a pesar de que con la legislación les ampara.

Me llama la atención un párrafo de la sentencia que dice: “Antes de nada, conviene advertir que no está en cuestión la existencia de la educación diferenciada, tan legítima como el modelo de coeducación que establece la Ley”.

Me parece que con esto sería suficiente para acabar con cualquier tipo de debate. Lo primero que hace la sentencia es dejar claramente explicado que la Educación Diferenciada es un modelo tan legítimo como el de coeducación.

Con esa sencilla premisa, si hubo alguna normativa que negaba la existencia de estos centros, si alguien, en un afán por no se sabe qué, no quería que estos colegios fuesen sostenidos con fondos públicos y no tuvo el valor de decirlo claramente sino que se dedicó a poner en una ley una serie de párrafos en los que parece que prohíbe la educación diferenciada pero resulta que no, pues no puede ser así al haber acuerdos internacionales que impiden hacerlo…

La consecuencia es clara: algunos que se erigen den defensores de los derechos de los demás son los primeros en pisotear los derechos de los que no piensan como ellos.

En otras palabras: son unos discriminadores.

Lo peor es que da la sensación que nuestra amiga Justicia ha abierto un ojito…