Estos días estamos asistiendo al cumplimiento de una resolución de la corte de Estrasburgo sobre la aplicación de la ley que obligaba al cumplimiento  íntegro de las penas.

Para quien no esté familiarizado con esta resolución resumiré diciendo que: “La doctrina Parot es el nombre habitual con el que se conoce la jurisprudencia establecida a partir de la sentencia del Tribunal Supremo de España del 28 de febrero de 2006 (resolución a un recurso presentado por Henri Parot, miembro de la organización terrorista ETA) por la cual la reducción de penas por beneficios penitenciarios (trabajo, estudios,…) se aplica respecto de cada una de ellas individualmente y no sobre el máximo legal permitido de permanencia en prisión que, según el ya derogado Código Penal de 1973, es de 30 años. Esta doctrina fue modificada en 2008 solo parcialmente por el Tribunal Constitucional de España en la conocida como doctrina del doble cómputo penal. La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) resolvió definitivamente en un recurso presentado por una condenada de ETA que la aplicación de la doctrina Parot con carácter retroactivo vulneraba los artículos 7 y 5.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos”. (De Wikipedia).

A la vista de esta situación muchas personas se han dado cuenta del alcance y repercusión  de los compromisos que España ha firmado con la Unión Europea y con otros organismos internacionales.

Posiblemente estemos cerca de que con la Educación Diferenciada suceda algo parecido. Con la LOE  no se prohibía este tipo educación, simplemente se discriminaba al decir que la coeducación era prioritaria sobre ella. Cito textualmente: “los centros que desarrollen el principio de coeducación en todas las etapas educativas, serán objeto de atención preferente y prioritaria en la aplicación de las previsiones recogidas en la presente Ley…”

Hay muchas personas que aún no se explican el motivo de las palabras que vienen seguidamente, justo a continuación de la cita recogida anteriormente. Son las siguientes: “sin perjuicio de lo dispuesto en los convenios internacionales suscritos por España”.

¡Ah!, entonces  ¿hay algún clonvenio internacional suscrito por España?… ¡Pues sí!

Resulta que en La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación se aprueba una Convención en la que se recoge y se deja nítidamente claro y tal manera que no hay posibilidad de ningún tipo de duda que la Educación Diferenciada no es discriminatoria. En ella se dice que no será considerada como discriminación: “La creación o el mantenimiento de sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas o establecimientos ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza, dispongan de un personal docente igualmente calificado, así como de locales escolares y de un equipo de igual calidad y permitan seguir los mismos programas de estudio o programas equivalentes”.

Estamos en un momento en el que los ataques, calumnias y difamaciones sobre los centros de Educación Diferenciada están al orden del día.

Escuchamos a muchos políticos negar el derecho a existir que tienen este tipo de centros; mofarse de no cumplir la legislación actualmente vigente en España y alardear de no acatar la que parece que se va a establecer en breve…

¿Estamos ante un posible caso Parot en la educación?

Si algún día la Educación Diferenciada llega a los tribunales europeos es de suponer que aplique la legislación vigente y nos encontremos ante una situación curiosa en la que, con carácter retroactivo deberán resarcir el daño hecho a instituciones, familias, alumnado y profesionales. Posiblemente a algunos no les importe, o dicho de otra manera, les importe lo mismo que les importa la calidad en la educación: nada. Lo mismo que el dinero público que no es de ellos y deberían administrar conforme a la justicia.

Lo peor es que, como siempre, será de los bolsillos de los ciudadanos de los que partirán los fondos para hacer frente a la rehabilitación de la Educación Diferenciada. Esperemos no llegar a esos extremos y que no se haga un daño irreparable.