Interevención de don José Manuel Lara al recoger el Premio otorgado por el colegio Los Robles (visitar web) en el apartado Comunicación-Empresa.

“Como empresario de empresas culturales, supongo, algo deformado por ello, pero como ciudadano consciente que intento ser, de este país llamado España, llevo mucho tiempo diciendo al igual que hoy en estos días tan difíciles, en estas épocas más complicadas, creo que está más evidente que nunca. El futuro de este país es brillante si pasa por la educación, la formación, la cultura y la enseñanza.

Lo malo no es que no sea brillante, es que no tenemos futuro si no pasamos por ahí. No somos un país rico en materias primas. No somos un país que pueda proveer al mundo de mano de obra barata, gracias a Dios, hoy, lo fuimos hace años. No somos un país que pueda vivir ya de las remesas de los inmigrantes, ahora es al revés, ahora salen de aquí. ¿De qué podemos vivir?

De estar conscientes estamos entre los 10 -12 primeros países del mundo a pesar de que hay algunos que van muy por delante nuestro hay muchos, muchos más que van por detrás, en formación, en educación, en nivel, en nivel de calidad humana y profesional de nuestros hombres y mujeres. Y cuando ves Centros como es Los Robles con esta preocupación por la búsqueda de la excelencia, de esta formación que es el cimiento de todas las demás en una formación en la enseñanza primaria y secundaria es muy difícil, yo creo que imposible, llegar a centros con niveles superiores de enseñanza y formación aceptables, te emocionas y cuando más si te proponen ser profesor de honor de un centro así, te sientes profundamente orgulloso.

Para acabar quiero hacer mención a una cosa que han dicho los chicos que coincide desafortunadamente este año con una moda, una moda legislativa de perjudicar la diferenciación y querría dar algún mensaje en este sentido, si me permitís: Yo he sido 16 años presidente de un APA y de un consejo de administración de un colegio privado que renunciamos a la concertación por no dejarnos imponer, no era en este caso la diferenciación, era la inmersión lingüística. Habiendo sido los primeros ya en el año 68 cambiamos la enseñanza en catalán en Cataluña para todas las asignaturas, nadie más quería, y hemos sido los únicos que no hemos aceptado que se impusiera. En estos momentos, desde cierta autoridad que me dio ese papel y en esta corriente que hay que en Cataluña también se esta gestionando una ley donde quieren mantener fuera de la concertación a los centros diferenciados, y desde una autoridad de que aquél centro no era diferenciado, con lo cual no me pueden acusar de perjuicios ideológicos o lo que quieran. Quisiera hablarles muy seriamente de algunos centros diferenciados de Barcelona en dar esa batalla.  Entonces mi tesis es que no se puede legislar ni obligar a hacer nada con los niños que no esté científicamente demostrado que es lo mejor. Y  hoy hay tantos pedagogos que te defienden la diferenciada como los que no te la defienden y mientras esto sea así es una libertad de los padres que hay que respetar.

En Cataluña gracias a un movimiento muy poderoso de padres de familia han recogido más de 200.000 firmas, se han dirigido a las instituciones, a grupos con cierta autoridad moral allí han apoyado mucho eso, y creo que estamos en condiciones de decir que estamos salvando al menos el 80 % de esa en la calle, pero yo os digo, de verdad, es duro lo que voy a deciros: renunciar antes a la concertación que a vuestros principios.

Por último dejadme que acabe con esta soflama que a alguno no le va a gustar, no de los que estáis aquí, pero sí a alguno no le va a gustar, pero creo como profesor de honor tenía obligación de deciros lo que pensaba y de daros mi modesto consejo. Muchas gracias.”