El pasado 7 de junio Eurydice (Red Europea de Información sobre Educación) ha realizado un estudio en el que aborda los resultados escolares y el fracaso escolar desde las diferencias entre sexos. Este estudio ha sido realizado teniendo en cuenta los sistemas educativos de 29 países de la Comunidad Europea y se puede descargar AQUI. una versión en inglés. También se puede leer un resumen AQUÍ.

Androulla Vassiliou, comisaria europea responsable de educación, ha comentado: “las diferencias de género en materia de educación deben ser tomadas en cuenta para la elaboración de políticas y estrategias de mejora de los resultados escolares.”

Lo que preocupa a la Comisión Europea es la diferencia de resultados y elección de estudios según el sexo de los estudiantes.

Merece la pena tener en cuenta lo que comenta sobre la elección de materias no asociadas al sexo de los alumnos  destacando este aspecto como un logro de la Educación Diferenciada.

Destaca también los siete paises en los que la Educación Diferenciada se ofrece en la enseñanza pública.

El informe se centra en el fracaso escolar destacando los mejores resultados de la chicas en lectura en todos los niveles y países. También que la distancia en matématicas de las chicas respecto de los chicos se va acortando.

También es resaltable el que los chicos tienen tendencia a acusar un retraso escolar y a repetir curso mucho más que las chicas.

El Informe señala que todos los países europeos actúan promoviendo la escuela mixta, a causa de la presión feminista, aunque todos sean conscientes en mayor o menor grado de las disfunciones que introducen en estas políticas las diferencias entre chicos y chicas.

El Informe, en todo momento, y al margen de los datos estadísticos, ofrece un testimonio tremendamente claro de que chicos y chicas actúan diferentemente en la escuela, a causa de que son diferentes. Y ese comportamiento, y los resultados que obtienen, deben ser tomados en consideración en la organización escolar y en los procesos de aprendizaje.

El Informe, en todo momento, y al margen de los datos estadísticos, ofrece un testimonio tremendamente claro de que chicos y chicas actúan diferentemente en la escuela, a causa de que son diferentes. Y ese comportamiento, y los resultados que obtienen, deben ser tomados en consideración en la organización escolar y en los procesos de aprendizaje.