Muy Sres. míos:

Les escribo desde Sevilla. Mis hijos estudian en un colegio concertado (Altair) que ha optado por el modelo de educación diferenciada. Es un modelo que abarca a más de 4.000 alumnos en toda Andalucía. Es una angustia innecesaria para padres y alumnos, que cíclicamente, cada cierto tiempo, y dependiendo del color político del Gobierno central o autonómico en cuestión, surja la cuestión del concierto de estos colegios, y se amenace con su retirada. Desde el punto y hora que el modelo es legítimo, es conforme en España y está autorizado de acuerdo con la Convención de la UNESCO aprobada el 14 de diciembre de 1960 puesto que el Estado la admite, es necesario que de una vez por todas y para siempre quede zanjada esta cuestión desde una Ley estatal como la que acometen que asegure el sostenimiento con fondos públicos para este tipo de Colegios. Es un hecho que se trata de un modelo que funciona con el sustento público en todo el mundo y muy particularmente en todos los países de nuestro entorno, y que cuenta con unos muy razonables índices de éxito escolar, y, sobre todo, quedaría así garantizada la libertad de enseñanza y su gratuidad que proclama el artículo 27.4 CE, permitiendo a los padres elegir colegio con el modelo educativo y con el ideario que ellos quieren.

Atte.:

Carlos Mazuelos Bellido