Director de Tajamar
Publicada en la pñagina web del Colegio TAJAMAR

¿Qué es la enseñanza diferenciada?
Es una opción pedagógica que busca atender más específicamente a la diversidad entre el hombre y la mujer.

¿Qué se pretende con este tipo de enseñanza?
El hombre y la mujer tienen la misma dignidad y los mismos derechos, pero presentan diferencias que afectan a toda su persona, y el modelo educativo de la enseñanza diferenciada apuesta por una atención especializada en esas características propias de cada sexo.

¿Por qué desde instituciones como la suya se apuesta por la enseñanza diferenciada?
Hemos apostado por ese modelo desde nuestros inicios, allá por el año 1957, y estamos muy satisfechos con los resultados. Nos parece también que esa diversidad de oferta enriquece el panorama educativo.

¿En qué se diferencia de la enseñanza mixta?
Estamos más especializados. En los colegios mixtos es muy habitual ver que se hacen grupos de chicos y chicas por separado, tanto en el aula como en el patio, en los juegos, etc. Ese fenómeno responde a algo natural, y el hecho de que en la enseñanza diferenciada los chicos y chicas estén en aulas distintas no hace más que atender a esa realidad.

¿Podría citar algunas ventajas e inconvenientes de ambos sistemas?
La primera razón que se me ocurre es que la educación diferenciada desarrolla mejor la personalidad de chicas y chicos, pues las chicas maduran biológica y psíquicamente antes que los varones, y el trato que precisan es distinto. Las chicas suelen ser más tranquilas, más disciplinadas y más ordenadas, mientras que a los chicos les supone un mayor esfuerzo adaptarse a los moldes establecidos en las aulas. Esto hace que los chicos disminuyan su rendimiento porque la comparación constante con las chicas les provoca un comportamiento inhibitorio. De hecho, me atrevo a decir que los varones son un colectivo especialmente vulnerable en determinadas edades –sobre todo en las de la Secundaria– y resultan perjudicados en las aulas mixtas.
Una pequeña muestra de lo que digo son los datos publicados por el MEC en 2005 sobre las tasas de titulación en ESO, que dan mucho que pensar sobre los graves problemas de fracaso escolar que tiene la enseñanza en nuestro país, y que son aún más preocupantes si se consideran las diferencias entre sexos. La media nacional está en que un 29,8% de los alumnos no llega a titularse en la ESO. Si se distingue entre chicos y chicas, ese porcentaje es del 36,8% en el caso de los varones y del 22,4% en el caso de las mujeres. Por tanto, parece bastante evidente que el fracaso escolar en nuestro país se está cebando en los adolescentes varones, pues de cada 100 alumnos, hay casi 30 que fracasan ya en la ESO, y de esos 30, 19 son chicos y 11 son chicas.
Suele argumentarse que la coeducación mejora el proceso de socialización, pues se supone que la presencia de las chicas favorece la disciplina escolar de los chicos, pero luego el resultado es que la conducta de los chicos en las clases mixtas suele ser más agresiva y egoísta que en las clases diferenciadas.
Otras personas aseguran que en los centros mixtos se logra que los chicos entiendan y conozcan mejor a las chicas, pero que en cambio en la enseñanza diferenciada lo que aprenden mejor es a tratar a la mujer con más respeto y deferencia, cosa que hoy día no está nada de más.
Para no alargarme, señalo una última razón de eficacia académica. En esto, los datos son más fáciles de objetivar. Se han realizado numerosas investigaciones, pero me voy a reducir ahora a los últimos datos publicados en The Daily Telegraph sobre los resultados académicos de las 500 mejores escuelas estatales de Gran Bretaña. Puede comprobarse fácilmente que este último año entre las 50 mejores escuelas, 36 eran sólo de chicos o sólo de chicas. Y en los últimos cinco años, el 94% de las 25 mejores escuelas ofrecían también enseñanza diferenciada.

¿Por que desde ámbitos cercanos al gobierno actual de España se intenta reducir o terminar con la enseñanza diferenciada?
Es algo que para mí resulta difícil de entender. No hacemos daño a nadie, los resultados académicos y de convivencia son muy buenos, no privamos a nadie de acceso a una escuela mixta… Lo que veo detrás de todo esto son ganas de imponer a los demás la propia ideología. Dicen que la coeducación es más progresista y democrática, pero lo que es progresista y democrático es respetar una diversidad que está muy demanda y no perjudica a nadie.

¿Que acciones se llevan a cabo desde los centros que imparten este tipo de enseñanza para que esto no se produzca?
Intentamos explicar que somos una opción perfectamente legal, positiva y respetable. En mi opinión, lo importante del debate es el reconocimiento del derecho de las familias a elegir el modelo pedagógico que les merezca mayor confianza.

¿Hay algunas sentencias respecto a la enseñanza diferenciada?
Hay numerosas sentencias judiciales que han reconocido esos derechos, basados en nuestro ordenamiento constitucional y en los tratados internacionales que tiene suscritos nuestro país. Resulta particularmente claro, por ejemplo, lo que dicen los artículos 1 y 2 de la Convención de la UNESCO de 1960 –vigente en España desde 1969–, donde se afirma la plena legitimidad de “sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas o establecimientos ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza, dispongan de un personal docente igualmente cualificado, así como de locales escolares y de un equipo de igual calidad y permitan seguir los mismos programas de estudios o programas equivalentes”.
¿Y cuál es el peso que tiene ese acuerdo en nuestro país?
En virtud del criterio de interpretación establecido en el artículo 10.2 de la Constitución Española, donde se señala que “las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España”, queda bastante claro que ese y otros pactos internacionales sobre derechos fundamentales son guía para la interpretación de nuestra ley fundamental y por tanto están por encima de cualquier otra disposición estatal, autonómica o municipal.

¿Cuales son los principales argumentos que aportan ustedes para defender la enseñanza diferenciada?
Desde el punto de vista científico no hay evidencia clara para afirmar que la coeducación sea superior a la educación separada, ni tampoco lo contrario. Pero es obvio que un sistema donde coexistan ambos modelos satisface más la demanda de cada familia, que es quien tiene, al fin y al cabo, la responsabilidad de la educación de sus hijos.

¿Desde algunos ámbitos se afirma que la enseñanza diferenciada es, en realidad, una enseñanza discriminatoria?
Son afirmaciones gratuitas, realizadas sin datos objetivos ni funda
mento en estudios científicos que tengan un mínimo de rigor. Me gustaría que se debatiera con seriedad este tema, de modo que deje de ser tabú la discusión de una cuestión pedagógica que, como todas, presenta ventajas e inconvenientes.
¿Que opina de esto último? En caso de que se discriminase, ¿a quién sería, al niño o a la niña?
Cuando se persigue a la educación diferenciada, a quien realmente se discrimina es a la libertad, tanto de las familias como de los centros educativos.

¿Por qué los partidos y organizaciones del ámbito de la izquierda son tan radicalmente opuestos a este tipo de enseñanza? Sin embargo, en algunos países de Europa la cosa es bien diferente porque desde la propia izquierda se replantean el apoyo a la enseñanza diferenciada en detrimento de la enseñanza mixta ¿Por qué se produce esto?
No puedo saber cuáles son sus razones más profundas, pero tengo la impresión de que esos partidos y organizaciones son rehenes de una inercia que no saben bien de dónde procede. Como he dicho antes, me gustaría que se debatiera con seriedad este tema, y sobre todo que se abandonaran los tópicos, las descalificaciones y las afirmaciones dogmáticas.