A continuación reproducimos un artículo de María Calvo, presidenta de EASSE en España, publicado en la revista Telva sobre las ventajas de la Educación Diferenciada.

Investigaciones recientes muestran la existencia de un dimorfismo sexual cerebral cuyas consecuencias en el ámbito educativo son de una importancia vital. Si bien no hay diferencias de inteligencia general entre los sexos, sí las hay en la creatividad, memoria, funcionamiento endocrino, velocidad de maduración física o destrezas cognitivas.

Existen métodos docentes eficaces para las chicas que pueden tener nefastos resultados aplicados a los chicos. Asimismo, técnicas pedagógicas que fascinan a los niños, dejan a las niñas perplejas y frustradas. Los objetivos, metas y contenidos habrán de ser los mismos, pero los métodos deben ser diferentes.

Las estadísticas demuestran que los colegio que han introducido clases diferenciadas por sexo, experimentan una subida generalizada del nivel académico y de la eficacia docente. En EEUU, Alemania o Australia se está implantando con éxito este modelo pedagógico, cuyas ventajas se han demostrado empíricamente . La separación refuerza la autoestima de los alumnos y les permite desarrollar más libremente sus capacidades. Se distraen menos, se sienten relajados y seguros, pierden el miedo al ridículo e intervienen más en clase.

Los colegios diferenciados actuales son centros de alto rendimiento académico, donde cada alumno es valorado como único e irrepetible. Se les inculca el respeto por el sexo opuesto, previo reconocimiento de su plena igualdad de derechos y deberes. La educación mixta no es la única opción válida. Es obligación de los poderes públicos hacer posibles todas las ofertas educativas. La libertad de enseñanza lo exige; nuestros hijos lo merecen; muchos padres lo quieren y nuestro desgastado sistema escolar lo necesita.