huevos-diferenciados

No hace muchos días me disponía a comprar un huevo Kinder al objeto de tener un detalle con la pequeña hija de unos amigos en mi visita a su casa.

Entre en una tienda de golosinas, de las que tanto abundan últimamente, y no era capaz de encontrar el producto que buscaba por ninguna parte. Pedí ayuda a la dependienta que rápidamente me disparó la siguiente pregunta: “¿es para un niño o para una niña?”

Lo cierto es que me quedé perplejo y repregunté: ·” ¿no da igual?” Se dio cuenta de que mi desconocimiento sobre el asunto era importante y pacientemente me explicó que no.

Resulta que la citada empresa, desde hace un tiempo, viene introduciendo regalos distintos en los susodichos huevos, y etiquetándolos también de distintos colores según sea una niña o un niño el destinatario del mismo.

Me comentaba que eso había surgido pues en muchas ocasiones cuando a una niña le tocaba un coche de carreras el regalo ya no le gustaba, y que cuando a un niño le tocaba de regalo una pequeña muñeca pues su desilusión era también grande. La fábrica se percató de que, en lugar de alegrar la vida del agraciado o agraciada con el regalo, lo que estaban consiguiendo era bastantes disgustos, frustraciones y que las niñas y niños ya no deseaban que se les regalase un huevo de chocolate.

Me parece que es una pequeña demostración que, desde la más tierna infancia, hay cosas que gustan más a las niñas y cosas que les gustan más a los niños y nadie se las ha enseñado.

Investigué al respecto y descubrí que en Argentina ha habido cierto revuelo con el tema, hasta el punto de que, por lo menos de momento, han tenido que fabricar otros huevos y etiquetarlos de color verde. En ellos introducen un regalo “neutro”.

Una empresa en su campaña de marketing atiende claramente a las diferencias entre sexos y muchos no quieren dar la importancia que éstas tienen en la educación y atacan sin piedad a la Educación Diferenciada.

¡Allá ellos!… ¡Pero que no nos impongan su teoría! Porque ya: ¡hasta los huevos!