Es curioso el afán de los militantes y dirigentes del BNG (Bloque Nacionalista Gallego) a la hora de arremeter contra los centros de Enseñanza Diferenciada a los que acusan de discriminación por motivos de sexo.

Cualquier persona que haya leído un mínimo sobre la legislación internacional al respecto sabe que aquellos que manifiestan tales acusaciones reconocen al hacerlas su falta de formación y conocimiento del tema y sería mejor reflexionaran y recabaran información para no hacer el ridículo más absoluto.

Fue la UNESCO en su convención sobre la lucha contra la discriminación en la esfera de la enseñanza la que define claramente lo qué se entiende por discriminación y así recoge en su Artículo 2 que no serán consideradas como constitutivas de discriminación en la enseñanza: “ a) La creación o el mantenimiento de sistemas o centros de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas o centros ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza, dispongan de un personal docente igualmente cualificado, de locales escolares y de un equipamiento de igual calidad, y permitan seguir los mismos programas de estudio o programas equivalentes.”

Es llamativo que, a pesar de la claridad del texto, estas personas tildan a los centros de Educación Diferenciada de “segregadores” y “discriminadores”.

Tampoco son capaces de reconocer el derecho que tienen los padres a elegir el centro educativo que consideran más apropiado para sus hijos. Parece que lo que buscan es un modelo único de escuela en el que la libertad de elección no se tenga en cuenta.

Resulta sorprendente constatar que estos “luchadores” contra la discriminación y que les gustaría que no se concedieran ayudas económicas a los centros de Educación Diferenciada son los únicos que discriminan y con dinero público.

Los cursos organizados por la Concejalía de Igualdade contienen las características que según la UNESCO deben darse para decir que existe discriminación.

Para extender a los hombres conocimientos que tradicionalmente se vinculan al sexo femenino y viceversa, dan por supuesto que la coeducación no ha ayudada a superar esos estereotipos, ha organizado unos cursos en los cuales el sexo es determinante a la hora de elegir la temática. Así por ejemplo ninguna mujer podrá acceder a un curso de lavandería ni ningún hombre uno de bricolaje.

La responsable de esta Concejalía, Iolanda Veloso, lo explica de la siguiente manera: “Porque la cocina y el cuidado de la ropa son tareas tradicionalmente desarrolladas por mujeres y transmitidas oralmente, pero no a los hombres y es donde hay una carencia donde tratamos de incidir: en este reparto desigual”.

En otras palabras unos cursos en los que se discrimina, no porque sean para hombres y para mujeres por separado, sino porque los hombres y las mujeres no pueden elegir el curso al que asistir, les viene determinado por su sexo… y por la Concejalía de Igualdade,

El resumen es sencillo, el BNG, bajo la tutela del PSOE en la alcaldía de la ciudad de Vigo, discriminan con dinero público.